Greenpeace ha presentado en España el informe “[R]evolución Energética. Una perspectiva energética mundial sostenible un plan para lograr un una forma de energia sostenible para el mundo que, podría proporcionar con renovables la mitad de la electricidad mundial en 2030, ahorrar más de 14 billones de euros en costes futuros de combustible y proteger el clima
Enero 26, 2009
Diciembre 1, 2008
Noviembre 3, 2008
El lengaje cinematográfico
El cine es arte, lenguaje y medio de comunicación. El cine habla por medio de imágenes, de los encuadres, de la palabra hablada, de los efectos especiales, del montaje, del color y de los sonidos.
El lenguaje del cine se basa en la fotografía, en la música, en la literatura, en el cómic y en todos los fenómenos artísticos. De la misma forma, el cine influye en las demás artes, aportando sus formas de expresión.
El cine se expresa de múltiples y variadas maneras, constituyendo así el lenguaje cinematográfico.
El lenguaje del cine parte fundamentalmente de cuatro elementos básicos: la selección de partes de realidad, los movimientos, el montaje y el sonido.
El montaje es el proceso que se utiliza para ordenar los planos y secuencias de una película, de forma que el espectador los vea tal y cómo quiere el director. La manera de colocar los diversos planos puede cambiar completamente el sentido, y por lo tanto el mensaje, de una película.
En el montaje se hace casi toda la película. Se cambian secuencias, se suprime lo que no gusta, se añade o se acorta el ritmo.
Se empalman, según el orden del guión, los fragmentos («rush») que han constituido una filmación, ya que normalmente se filma en el orden que marcan las circunstancias de dirección y producción o las debidas a la disponibilidad de los actores y a causas climatológicas o de estación. Se seleccionan, entre los diferentes fragmentos de cada toma procedentes del laboratorio, los que se consideran mejores. El trabajo se efectúa en una mesa de montaje provista de una moviola.
La selección de la realidad que se quiere filmar
Una película se compone de fotogramas (cada fotografía encuadrada). Cada segundo, pasan 24 fotogramas por la pantalla, lo que quiere decir es que la velocidad de una película normal es de 24 imágenes (fotogramas) por segundo. Sin embargo, la unidad básica del lenguaje cinematográfico es el plano, que se compone de muchos fotogramas (selecciones de realidad).
Detrás del objetivo, a través de un visor, está el ojo humano que opera siempre selectivamente. Según la distancia y la inclinación de la cámara respecto del tema filmado, obtendremos de una misma imagen real una muy variada gama de resultados. La acción de seleccionar la parte de imagen que importa a la expresión buscada recibe el nombre de encuadrar. Al encuadre se le llama comúnmente plano
El sonido como elemento de lenguaje
Desde un principio los cineastas se propusieron que el cine, tan precario en sus comienzos, se pareciera en lo posible al mundo real. Entre los primeros y principales objetivos de los pioneros, estuvo siempre el de conseguir el sonido y el color. En 1896, a menos de un año de la presentación del aparato mudo, Edison patentó ya su Kinetófono, que combinaba la mecánica fílmica con la fonográfica. Desde los primeros momentos, como se relata en otros lugares de esta página Web, la música era interpretada en directo ante la pantalla. Personas especializadas, entre ellas «el explicador», contaban lo que sucedía y mediante artilugios hacían los ruidos, viento, tempestades, trinos de pájaros y otros, que eran utilizados para una mejor comprensión del lenguaje de las imágenes mudas. El sonido aumenta la impresión de realidad. Dota al filme de continuidad sonora. Es un mecanismo para conseguir unidad.
Cuando se filma con la cámara en ángulo
Según el ángulo en el que se coloca la cámara en relación al objeto.
Plano en Picado: Cuando la cámara está sobre el objeto, en un cierto ángulo. El objeto está visto desde arriba. Suele emplearse a veces para destacar aspectos psicológicos, de poder, etc.
Plano en contrapicado: Al contrario que el anterior, la cámara se coloca bajo el objeto, destacando este por su altura.
Plano aéreo o «a vista de pájaro». Cuando la cámara filma desde bastante altura: montaña, avión, helicóptero, etc.
Plano frontal: Cuando la cámara está en el mismo plano que el objeto.
La cámara se puede colocar de muchas formas, invertida (salen los objetos al revés), a ras del suelo (vista de oruga: pies de personas, ruedas de coches, etc.)
Guiones
El guión
el guión es la texto escrito con una estructura en la que se presenta todo lo que conforma una obra audiovisual. En otras palabras, es el documento operativo que contiene todas las indicaciones para ejecutar las tomas correspondientes a un programa. Sin embargo, mientras en el cine teníamos un único modelo de guión, en la televisión la coexistencia de tan variada cantidad de formatos y géneros obligan a aplicar desde una misma base modelos diferenciados de guión.
Las variaciones vienen dadas por el género al que pertenece el programa en cuestión. Incluso es hasta posible que se trabaje sin guión previo si recordamos que cuando un equipo ENG de periodista y cámara se encuentran con una noticia, proceden a la grabación de los hechos de forma espontánea y posteriormente, a través de la edición, se establece un guión.
Guión de televisión
Una de las mayores singularidades de la elaboración de los guiones televisivos se produce en el campo de la ficción de las telecomedias como Médico de Familia, Al salir de clase y tantos otros. En estos casos, antes de redactar el primer guión se necesita lo que en el argot se denomina la ‘biblia’. Es decir, un documento base en el que se encuentran todos los rasgos de la serie tales como la descripción de los personajes, su profesión, sus características personales, sus gustos, la relación que tienen entre ellos y un largo etcétera. De hecho una ‘’biblia’ tiene más de cien páginas y se entrega a los distintos equipos de guionistas que van a desarrollar las tramas o los diálogos.
En los programas informativos diarios todo el tiempo del programa constituye una especie de guión. De esta manera se hace una escaleta que desarrolla los distintos bloques de noticias. Por ejemplo, podemos tener el bloque de nacional y los apartados de presentación del conductor, entrada de las imágenes del video 1, nueva presentación, y entrada vídeo 2.
Otros modelos de guión para televisión serían:
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Guión de las noticias. Debe iniciarse con un proceso de documentación y está determinado por su unidad temática, sea está una rueda de prensa o los encierros de San Fermín en Pamplona. Pertenece al modelo informativo valorado como más objetivo, prima lo visual y el desarrollo al margen del equipo televiso.
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Guión de reportaje, por ejemplo los de Informe Semanal. Basado también en la documentación, suele ser más extenso y contiene interpretaciones trasmitidas por la voz en off. Aunque tenga establecida una estructura clara, ésta puede verse alterada por la calidad de los hechos obligando a introducir variaciones improvisadas.
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Guión de entrevistas. Determinado por el orden y número de invitados y las intervenciones del presentador o moderador.
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Guión de espectáculos y concursos. Siempre vendrá fijado por las características definitorias de cada uno y por la magnitud del formato. Por ejemplo en los realitys tipo La Isla de los Famosos un equipo de guionistas permanece en una isla cercana para, desde allí y al tanto de las cuitas diarias de los concursantes, poder establecer unos guiones adecuados al desarrollo del programa y a los intereses de la emisora.
Según la información que contienen hablamos de guiones literarios, guiones técnicos y guiones técnico-literarios, siendo éstos últimos los más completos.
- Guiones literarios: Son aquellos que dan una importancia fundamental al texto que deberá leer el locutor o los locutores. Excluyen las anotaciones técnicas relativas a planificación, figuras de montaje, etcétera, y en él solo se señalan, generalmente en mayúscula, los lugares en los que aparecen músicas y efectos sonoros. Por otra parte, en el guión constan indicaciones para los radiofonistas, semejantes a éstas:
Locutora 1 (melancólica): “El estaba allí, sentado junto a mí”
Locutora 2 (riendo): “No digas eso. Jamás estuvo contigo”
-Guiones técnicos: A diferencia del anterior, en este tipo de guiones imperan las indicaciones técnicas, mientras que el texto verbal sólo aparece a medias y, en algunos casos, ni siquiera eso. De hecho, lo que van a decir los locutores se expresa en forma de ítems (locutor 1: entrada noticia; locutor 2: cuerpo noticia, locutor 1: despedida, etcétera), como si se tratase de una simple pauta. Este tipo de guión es el más usado en la radio actual, sobre todo en programas informativos y magazines.
-Guiones técnico-literarios: Son los que contienen toda la información posible. En ellos aparece el texto verbal completo, así como el conjunto de las indicaciones técnicas.
Según la posibilidad de realizar modificaciones, hablamos de guiones abiertos y de guiones cerrados. Los primeros están concebidos para que puedan ser modificados en el transcurso del programa, por lo que presentan una marcada flexibilidad. Los segundos, en cambio, no admiten modificación alguna. Trabajar con uno u otro dependerá de la complejidad de la producción y, sobre todo, de las características del espacio.
Según la forma que presenten, hablamos de guiones americanos y de guiones europeos.
El guión americano se presenta en una sola columna, separando las indicaciones del técnico y las de los locutores mediante párrafos sangrados. En estos guiones, las anotaciones técnicas se subrayan, mientras que el nombre de los/las locutores/as aparece en mayúscula. Además, se acostumbra a dejar un margen a la izquierda para señalar posibles modificaciones.
El guión europeo, en cambio, se presenta en dos o más columnas. La de la izquierda se reserva siempre para las indicaciones técnicas, mientras que el resto (que puede ser una o más), se destina al texto íntegro de los locutores, o al texto en forma de ítems, etcétera.
GUIÓN CINEMATOGRÁFICO
El guión literario
El guión literario consiste en la presentación narrativa y ordenada de las acciones y diálogos, todo ello estructurado en secuencias y dispuesto ya a ser llevado a la pantalla. Contiene la historia que el director con sus colaboradores técnicos y artísticos trasladará a la pantalla mostrando su punto de vista (y no el del guionista), y eso hasta el punto que con frecuencia en los rodajes es el texto que se utiliza para el desarrollo del trabajo dejando para el último momento la planificación exacta. Es lo que habitualmente se publica editorialmente (en realidad lo que se publica se prepara una vez que la película se ha terminado).
El guión literario ante todo ha de ser lingüísticamente sencillo y formalmente directo; debe huir de los detalles y situaciones secundarias que recargan la acción y retardan la culminación del relato. Un buen guionista no hace indicaciones de cámara, a lo sumo sugiere alguna pues como hemos dicho más arriba la labor de determinar el punto de vista pertenece al director.
En las productoras, americanas y las importantes españolas, existen una serie de personas que se dedican exclusivamente a leer guiones. Ellas son la primera y una de las barreras más difíciles de sobrepasar para los jóvenes guionistas. Por ello, conocedores como son del oficio de guionista, cualquier muestra de desconocimiento de las reglas formales de presentación que perciben en pocas páginas les lleva a desechar en minutos la labor de meses de un desafortunado aspirante a profesional. A veces se dice que en torno al ochenta por ciento de los guiones que se reciben en una productora son rechazados con la única mirada que confirma la falta de profesionalidad en el conocimiento de la normas que se utilizan en la industria. En suma, es decisivo seguir las reglas y la forma del guión no escapa a esta máxima.
Como ejercicio para agilizar el proceso de creación del guión literario puede seguirse el modelo que realiza el director y guionista español Julio Diamante De la idea al guión (véase bibliografía) en donde se antepone al desarrollo del guión literario una breve entradilla en el que aparecen aspectos tales como el tema, el objetivo o meta del protagonista, los conflictos entre otros. Luego divide el guión entre una fase de exposición (escenas 1 a 8), fase de desarrollo (escenas 9 a 50), fase de desenlace o final (escenas 51 a 55).
Sea como fuere, el guionista debe escribir la historia escena a escena y, eventualmente, plano a plano (sobre todo en films documentales). Syd Field establece la distinción entre planos maestros y planos específicos; los primeros abarcan los espacios escénicos amplios como calle, habitación, estación, y los segundos se refieren a una parte determinada de ese espacio como un portal, una cama, la taquilla.
El guión técnico
Si al guión literario se le incluye la planificación a realizar y los movimientos de cámara, nos encontramos con lo que en la industria se denomina el guión técnico.
Según lo visto en el epígrafe anterior puede deducirse que con el guión literario los actores pueden empezar a aprender sus papeles y los técnicos pueden empezar a preparar las necesidades de sus respectivos departamentos. Aunque sigue existiendo un cierto número de realizadores que mantienen que el tamaño, número de planos y los movimientos de cámara deben decidirse in situ en rodaje tras ver a los actores evolucionando sobre los decorados, el modelo más frecuente de trabajo cinematográfico es la creación de un guión técnico y la planificación previa del director de todas las secuencias o escenas. Este método permite preparar con mayor concreción las necesidades para cada plano. Al respeto máximo a este modelo se le conoce como “guión de hierro”, por lo que tiene de inmodificable en el rodaje, y conocidos cineastas de lugares y tiempos muy distintos como Vsevolod Pudovkin, Alfred Hitchcock o Alejandro Amenábar han sido o son sus valedores. En el lado contrario, directores como Roberto Rossellini defendieron que planificar por adelantado era absurdo.
El director redacta el guión técnico señalizando los momentos concretos en los que ha decidido utilizar las distintas herramientas del lenguaje audiovisual: el emplazamiento de la cámara y los tamaños de plano (general, medio, primer plano…), ángulos de la toma (picado, a ras de suelo…), los movimientos de cámara (panorámica, steadycam, travelling…), las transiciones entre planos (fundidos, encadenados, desenfoques…), efectos dramáticos (juegos de luces o sonidos,…) y en ocasiones, si su preparación se lo permite, las focales (objetivos, enfoques de términos,…).
El storyboard es una presentación en dibujos o fotografías del guión técnico. A modo de cómic se presentan cada uno de los planos tratando de aproximarse al máximo a la concepción que el director tiene. Posee su propia nomenclatura de signos (flechas para indicar que tres dibujos consecutivos serán el mismo plano rodado en movimiento…) y abreviaturas. Su uso se ha generalizado tanto que ya existe como profesión específica como puede apreciarse en los créditos finales de las películas. La aplicación de las nuevas tecnologías ha llevado en algunos casos a hacer storyboards digitales, tridimensionales y en movimiento de determinadas secuencias para prever problemas o sencillamente para realizar una visualización previa.
El guión original y el guión adaptado
Más de la mitad de las películas que se hacen en el mundo provienen de textos previos: novelas, obras teatrales, canciones, cómics, noticias; incluso en las formas fílmicas no narrativas es frecuente la visualización de poemas o composiciones musicales. Uno de los más habituales ejercicios de todas las escuelas audiovisuales consiste en adaptar esos textos en la búsqueda de su equivalencia fílmica. Es más, en industrias altamente desarrolladas como en Estados Unidos existen profesionales que se dedican a la búsqueda de novelas con hipotético potencial para convertirse posteriormente en éxitos cinematográficos. En los últimos tiempos el fenómeno ha alcanzado unas dimensiones tan extremas que se llegan a comprar novelas aún no escritas por las expectativas creadas alrededor de un autor.